La Fachada de la Universidad de
Salamanca.
El arte plateresco
español se considera como una
corriente artística, especialmente, arquitectónica, que apareció entre el
último Gótico y el Renacimiento (es decir, finales del siglo XV, y se desarrolla
durante los primeros 30 años del Siglo XVI.). Tuvo su máximo esplendor coincidiendo
con el reinado de Carlos I (1500 – 1558).
Este estilo se caracteriza por una profusión en la decoración
que cubre las fachadas de los edificios. Los elementos que se utilizan son vegetales,
animales, festones, candelabros y criaturas fantásticas.
El término plateresco se usa al comparar este estilo, con
abundantes decoración, con los trabajos que efectúan los orfebres y plateros.
Uno de los mejores ejemplos del arte plateresco es la fachada de
la Universidad
de Salamanca (existen otros ejemplos como la fachada de la iglesia de San
Esteban, en Salamanca; o las fachadas del Colegio de San Gregorio y San Pablo
en Valladolid).
Fechada en torno a 1529-33, que costó la
elevada cifra de 30.000 ducados. Sobre dos puertas gemelas escarzanas separadas
por un mainel.
la fachada es un gran panel, un gran estandarte o telón. Desde la crestería
(decoración calada imitando una cresta) o remate se desarrolla un programa
iconográfico en tres bandas o pisos, separados por dos frisos que llegan hasta
el doble arco carpanel de entrada. Todo ello decorado de forma rica y abundante
dispuesta «a candelieri» (ornamentos que imitan candelabros).
La fachada está constituida por tres cuerpos
sobrepuestos, separados por sus correspondientes frisos.
La famosa y moldeable
piedra de Villamayor, cantera inagotable al oeste de la ciudad, se utiliza como
no podría ser de otra forma en esta obra. Dicha piedra es usada prácticamente
en las construcciones de la época.

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